Educación
creativa
Si la creatividad es una intrínseca disponibilidad para la
invención que posee todo ser humano en mayor o menor escala, su realización
pasará por la ejecución de actos de relación todavía no efectuados, por la
elaboración de combinaciones todavía no hechas y por dejarlas a disposición de
los demás para su análisis, todo ello de forma estructurada y planificada. La
pedagogía de la creatividad rechaza, por esa razón, la educación para el
conformismo. Requiere apertura de espíritu a experiencias nuevas, animar a los
educandos a la acción y a la responsabilidad, a amar el peligro y, por otra
parte, seguridad personal, confianza individual y aceptación de las
divergencias, que es el medio más eficaz para profundizar en las convergencias.
A pesar de la necesidad imperiosa que existe de seres creativos, el análisis
funcional de la institución escolar nos demuestra que, en la práctica, ésta, no
sólo suprime, sino que castra las capacidades creativas de los educandos. En su
lenguaje inconsciente parece querer afirmar que sus objetivos distan mucho de
querer "formar hombres autónomos, creativos y responsables" y que, a
nivel institucional, no está al servicio de la sociedad. Por eso se dedica a
"informar" en función de las necesidades actuales y vistas a corto
plazo de la sociedad, colocando a cada uno en un puesto determinado del
universo racional que lo envuelve, contribuyendo a conservar la coexistencia de
las pesadas estructuras sociales, garantizando la perpetuación de los sistemas
y no preparando a los humanos para enfrentarse a los choques de los inevitables
y, a los ojos de la mayoría, imprevisibles cambios sociales. Pero es un hecho
demostrado que la misma naturaleza de la evolución de los seres humanos, de las
comunidades y de la sociedad, de la misma manera que los efectos de los
fenómenos que ellos producen, exigen una constante acción creadora,
constantemente renovada y en permanente devenir.
El entorno
social
Este conjunto de hechos y de fenómenos sociopsicológicos,
actuando mediante la acción de su propio movimiento y mediante la esencia
mudable de su propia naturaleza, exige por ser intrínsecamente
autovalorizadora, la adaptación al cambio de los mismos hechos y fenómenos
sociales de una manera necesaria.
La creatividad y el cambio se presentan, por ello, como
características fundamentales de la existencia humana. Impedirlas es oponerse a
la misma naturaleza de la evolución humana. Incentivarlas y orientarlas, es
colaborar en el proyecto de reedificación y valorización de los hombres. Las
potencias, existentes de un modo distinto en cada individuo, llevan, mediante
su acción evolutiva, al organismo humano a adaptarse a los sucesivos cambios
exteriores y luego, mediante mecanismos y procesos de retroacción, promueven la
evolución y el cambio interior, preparando la naturaleza biosociológica de los
individuos para que surjan y se desarrollen sus propias actitudes, tendencias y
habilidades, al mismo tiempo que dan respuesta a sus necesidades interiores.
Herramientas
Ello se debe a que, según Carl Rogers, proceso creativo es
la aparición de un proceso nuevo en el modo de relacionar las actividades,
nacido de la unidad del individuo por un lado y, por otro, de la materia,
acontecimientos, personas y circunstancias de la vida. Siendo, en consecuencia,
el desarrollo de la creatividad de las personas, la primera exigencia de las
sociedades modernas al proceso enseñanza-aprendizaje, el educador, usando los
métodos y técnicas más adecuados, deberá centrar su acción educativa en
incentivar para el aprendizaje por descubrimiento, dentro de una estimulación
para el invento y de una motivación para la creatividad, reforzando de ese modo
las operaciones intelectuales de sus alumnos y desarrollando; de acuerdo con
Carl Rogers.
No hay comentarios:
Publicar un comentario